lunes, 28 de marzo de 2022

UNA FOTOGRAFÍA DE RICARDO COMPAIRÉ (Belén Jiménez)




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Ramón Acín y Concha Monrás en su casa familiar de Cuenca en 1922. Fotografía de Ricardo Campairé.

 Encontré esta fotografía en un artículo de diario.es que anunciaba una exposición. Se llamaba “El cajón de las fotos” y mostraba las fotografías familiares de los Acín Monrás. Está fechado el 27 de diciembre de 2021. Tenéis el enlace más abajo.

Ramón Acín nació en Huesca en 1888 y murió en 1936 con 47 años. Concha Monrás había nacido en Barcelona en 1898 y murió en 1936 con 38 años. Ricardo Compairé, fotógrafo y amigo de la familia, nace en 1883. Tenía 52 años en el momento fatídico en que los mataron. En 1945 deja la fotografía definitivamente. Muere en 1965.

 


 

En este recorte pude verla más clara. La pajarita en la jaula me detuvo. Me asalta en ella el aliento surrealista que acompañó a nuestra juventud en la Segunda República. En Aragón Buñuel, Acín y Compairé... En Huesca “una provincia de tercera con gentes de cuarta” dijo Acín en alguno de sus textos. Unas gentes que no le perdonaron su rebeldía. Fue el tercer asesinado por el levantamiento en la provincia y habría sido el primero si no lo hubieran escondido. Salió de su agujero para defender a su mujer, Conchita, que estaba siendo violentada, fue detenido y fusilado delante de la tapia del cementerio de Huesca el día 6 de agosto de 1936. Conchita también fue detenida. La fusilaron con otras noventa personas cuando hacía poco más de dos semanas de la muerte de él. 

Buñuel nació en Calanda (Teruel) en 1900. Tenía 36 años cuanto estalló la contienda. 52, años tenía Compairé, 47 Ramón y 38 Concha. Buñuel era el más joven de los cuatro. En 1922 cuando Compairé hizo la fotografía, la que tiró de mí, tenía 22 años.


  Cómo había llegado la modernidad a Huesca, me pregunto. La modernidad que está en la jaula de la pajarita y en los cuadros, tan “modernos”, que cuelgan en un rincón que me recuerda a la casa de mis abuelos. La modernidad que está en toda la obra de Acín. Sería estupendo tirar del hilo y encontrar a los amigos de Acín, los que colaboraron con él en las publicaciones libertarias. Ciudades pequeñas, amigos compartidos.  


 

Buñuel tenía 24 años cuando Salvador Dalí lo pintó delante de un paisaje metafísico. A su lado Acín en el que es su retrato más conocido. No sé si es de Compairé, del que, por cierto, no hay un retrato de esta época, al menos yo no lo he encontrado. Otro fotógrafo que se esconde. 

Luis Buñuel y Ramón Acín, amigos. En 1926, cuando acaba de nacer su segunda hija, Acín visita a Buñuel en París. Pasa allí varios meses y conoce las nuevas tendencias artísticas. Había sido encarcelado más de una vez, durante la dictadura de Primo de Rivera, durante la monarquía de Alfonso XIII e incluso durante la Segunda República por sus artículos y sus ideales anarcosindicalistas. El fracaso de la sublevación de Jaca, que él apoyó, lo obligó a exiliarse en París. Otra vez Buñuel, otra vez París. 

Luis Buñuel y Ramón Acín: la suerte de los dos está unida en la historia: “Si me toca la lotería te doy el dinero para que hagas tu película”, algo así debió ser dicho. Y tocó. Tocó el gordo en Huesca la Navidad de 1932. Acín cumplió su promesa y Buñuel, hizo “Las Hurdes, tierra sin pan”. Ese había sido Ramón Acín, el que financió la película de Buñuel, esa era hasta ahora mi única referencia. 

Busco información después de leer el artículo: Acín fue maestro de maestros, pedagogo, dirigente de la CNT, visionario y progresista pintor, dibujante, polemista, antitaurino, anarquista. En todo adelantado. Ella, Conchita Monrás, fue mujer culta, deportista, con excelentes dotes para el piano, esperantista. Una mujer libre y comprometida que compartía con Ramón pensamiento y esperanzas. Tuvieron dos hijas: Katia y Sol.

 

 


La segunda fotografía, la amputada, es la que se exhibe en la exposición a la que hace referencia el artículo que me enseñó la primera foto, la que tira de esta historia. Ella, la chica, debía ser la tata, eso imagino, la querida tata de las niñas, por eso está en la fotografía original, porque también ella es como de la familia. Su presencia hace más íntima la escena y me hace pensar que es de Compairé. Todos reunidos en el salón de la casa. Suya o no, desde luego parece obra de un profesional. 

   



 

Conchita y Ramón, Luis y Federico. El Lorca aragonés. Así llamaron a Acín cuando reivindicaron su memoria. Los dos artistas, los dos asesinados. ¡Qué parecidas las dos fotografías! La de Lorca y Buñuel está fechada: 1923. 

 

Éste que veis es el único retrato que he encontrado de Ricardo Compairé. El señor de la fotografía ya no es fotógrafo. Es un farmacéutico retirado que paseará hasta su muerte los caminos del Alto Aragón, los mismos caminos que recorrió cargando 40 kilos de material fotográfico de valle en valle, de pueblo en pueblo, en busca de sus gentes y costumbres, consciente de que un mundo desaparecía ante sus ojos, registrando para el futuro el primer tercio del siglo XX en sus montañas. Paisajes, trajes, aperos, oficios ... 

Su archivo de más de 4.400 imágenes está custodiado por la Diputación Provincial de Huesca. Muy bien custodiado. No he encontrado la forma de consultarlo. 


Según he leído, aunque no puedo estar segura, Compairé realizó esta fotografía el día del bautizo de uno de sus hijos. Hay algo en ella que me recuerda a mi infancia.

lunes, 21 de marzo de 2022

COLECTIVA 2 : COLOR

La percepción es la forma en la que el cerebro interpreta las sensaciones que recibe a través de los sentidos para formar una impresión de la realidad física de su entorno. 

El color es la respuesta interpretativa de nuestro cerebro a un estímulo provocado por una onda electromagnética que incide sobre nuestro ojo. 

Para percibir la luz, el ojo cuenta, junto con los bastoncillos, con tres géneros de células visuales (conos), que rigen tres tipos diferentes de sensaciones referentes a los colores primarios (azul, verde y rojo) en función de la longitud de onda a la que son sensibles. A partir de ellos se forma para cada sensación de color un código de 3 partes. 

Los colores secundarios son aquellos que se forman de la mezcla, por partes iguales, de dos primarios (es decir: de la mezcla del azul y el amarillo surge el verde, del rojo y amarillo, el naranja y del rojo y azul, el violeta). 

Por su parte, los colores terciarios se forman con la mezcla, por partes iguales, de un color primario con uno secundario adyacente. Así, de esta combinación resulta el rojo violáceo, rojo anaranjado, amarillo anaranjado, amarillo verdoso, azul verdoso y azul violáceo.

Sin embargo, la interpretación de una longitud de onda determinada por nuestro cerebro no es siempre la misma y depende de distintos factores. En una escena los colores que interpreta nuestro cerebro dependen en cierta medida de los colores que los acompañan, de su disposición y presencia. "Dos colores yuxtapuestos se ven mas diferentes que cuando se ven separadamente" (Ley del contraste simultáneo de los colores: Michel Eugène Chevreul). En realidad nuestro sistema de percepción es bastante poco fiable en relación al color.

También la luminosidad de un objeto resulta mas oscura sobre un fondo blanco y más clara sobre un fondo oscuro. La yuxtaposición de objetos de diferente luminosidad hace que aparezcan falsamente zonas más oscuras en las bandas más oscuras en contacto con bandas más claras, "bandas" ilusorias que enfatizan los límites, y que aparezcan falsamente zonas más claras en las bandas más claras en contacto con bandas más oscuras, que se conocen como bandas de Mach.

En fotografía el color contribuye a generar emociones, y también actúa sobre el peso visual de los objetos de una composición.  El peso visual es "la fuerza visual que aparece debida al contraste de luz que se establece entre los diferentes elementos visuales que la componen", 1a capacidad que tiene un elemento de una composición de atraer la mirada del observador. Cuanto más peso visual tenga algo, más atraerá la atención del ojo. 

"Los seis colores aparejados conforman las grandes antinomias que se organizan en un círculo, como una serpiente que se muerde la cola (símbolo del infinito y la eternidad) y abren las dos grandes posibilidades que, por las vibraciones que despiertan, se relacionan con determinados estados anímicos." (Wassily Kandinsky)

Círculo cromático de 
Johann Wolfgang von Goethe

"Amarillo: Este es el color más cercano a la luz. Aparece en la más mínima mitigación de la luz, ya sea por medios semi-trasparentes o por el débil reflejo de superficies blancas. En experimentos prismáticos se extiende sola y vasta en el espacio de luz, y mientras los dos polos se mantienen separados el uno del otro, antes de mezclarse con azul y producir verde, se puede ver en su máxima pureza y belleza. […]

En su más alta pureza siempre carga con él la naturaleza del brillo y tiene un carácter sereno, alegre, suavemente excitante.

Azul: Así como el amarillo siempre va acompañado de luz, lo mismo puede decirse del azul, que trae con él un principio de la oscuridad.

Este color tiene un peculiar y casi indescriptible efecto en el ojo. Como tono es poderoso, pero esta en el lado negativo, y en su máxima pureza es algo así como una negación estimulante. Su apariencia, entonces, es una especie de contradicción entre la excitación y el reposo.

Mientras el alto cielo y las lejanas montañas parecen azules, una superficie azul parece retirarse de nosotros.

Pero así como nos dejamos llevar por un objeto amable que vuela de nosotros, así amamos contemplar el azul; no porque avance hacia nosotros, sino porque nos arrastra a seguirlo. […]

La apariencia de objetos vistos a través de un vidrio azul es sombría y melancólica.

Rojo: El efecto de este color es tan peculiar como su naturaleza. Transmite una impresión de gravedad y dignidad, y al mismo tiempo de gracia y atracción.

Verde: El ojo experimenta una distintiva impresión de gratitud hacia este color. […] El observador no tiene ni el deseo ni el poder de imaginar un estado más allá de él."

(Johann Wolfgang von Goethe)

Fotografías del Colectivo Fotográfico Pumarejo

Javier de la Cruz. "La Portería"
Javier de la Cruz. "En la portería"

Javier de la Cruz: "Noche de verano"

Teresa García: "Buganvilla"

Teresa García: "Triana"

Belén Jiménez: "Cuatro gotas"

Belén Jiménez: "Sin color"

Elena Torres: "Sin título"

Elena Torres: "Sin título"

Esther Cillero: "Sin título"

Esther Cillero: "Sin título"

Francis Fernández: "La hora del bocadillo"

Francis Fernández: "El color del óxido sobre blanco"

Silvia Villena: "Litoral literal"

Silvia Villena: "Punto y Pelota"

Paco Aragón: "Lucía"

Paco Aragón: "François"







viernes, 18 de febrero de 2022

COLECTIVA 1: EL CONTRALUZ

¿Cuántas veces hemos dicho a nuestros modelos eso de "ponte mirando hacia el sol que así te da la luz de frente"? 
Es frecuente que los fotógrafos sitúen al sujeto o al objeto fotográfico de modo que reciban la luz del mismo lado de la cámara, pero a veces eso no es posible o se busca un efecto específico y se sitúa el sujeto entre la fuente de luz y el objetivo. Al colocar la luz detrás del objeto se marcará la silueta creando un gran contraste entre fondo y objeto el cual estará muy oscuro y el fondo iluminado.



Este esquema de iluminación da como resultado un perfil o una silueta destacada y también puede añadir textura o crear una atmósfera especial. 

Por tanto, la fotografía a contraluz es una técnica en la que la fuente luminosa se encuentra en dirección frontal a la cámara, por detrás del sujeto, sin perjuicio de que esté  dentro o fuera de plano. 

En función de la composición, de la situación de la fuente de luz y de la presencia de luces secundarias podemos hablar de:
  • Contraluz total cuando el que el objeto a fotografiar está entre la fuente luminosa y el objetivo.
  • Contraluz parcial si además de lo anterior incluimos otras fuentes de luz, como por ejemplo un reflector, que iluminan el objeto desde otro ángulo.
  • Contraluz de realce para recortar una figura del fondo, además de lo anterior utilizamos otros puntos de luz, por ejemplo laterales, que iluminen el objeto
A continuación podemos ver una muestra de fotos realizadas a contraluz por personas del Colectivo Fotográfico Pumarejo

Fotografía de Paco Aragón
        

Fotografía de Paco Aragón
    

 Fotografía de Silvia Villena
   

 Fotografía de Silvia Villena
  

  Fotografía de Belén Jiménez
  

  Fotografía de Belén Jiménez
    

Fotografía de Teresa García 
       

Fotografía de Teresa García 


Fotografía de Francis Fernández


Fotografía de Francis Fernández


Fotografía de Elena Torres


Fotografía de Elena Torres
                                                       

Fotografía de Esther Cillero


Fotografía de Esther Cillero
                                                              

Fotografía de Javier de la Cruz


Fotografía de Javier de la Cruz




PECKER de John Samuel Waters EN LA CASA GRANDE DEL PUMAREJO. Lunes 21 de febrero de 2022 a las 19h. Convoca el Grupo Cine y Fotografía del Colectivo Fotográfico Pumarejo

JOHN SAMUEL WATERS nace en Baltimore, estado de Maryland en 1946,  cuna  también de Poe y Zappa.

Incansable, irreverente y prolífico, es director de cine, actor, escritor, fotógrafo,  profesor de Cine y Subcultura y un inacabable etcétera. En la actualidad es imagen de Saint Laurent y de la marca de lápiz de ojos Maybelline Expert con la que se dibuja su característico bigote a lo Little Richard, ahora que no tiene pelo.

Creció en un suburbio y en él se arrima y conforma una cantera de amigos marginales, como Glenn Milslead, la futura e inconfundible drag queen DIVINE, protagonista de varias películas, como Cosas de Hembras  o  Pink Flamingo. En ésta última come literalmente caca de perro. Es su salto a la fama

Todo empezó con una cámara de cine que le regala su abuela cuando cumple 16 años. El impulso definitivo de su carrera es la expulsión de la Universidad por fumar marihuana. Vuelve a Baltimore y realiza, en 1969 Mondo Trahs, junto a los dreamlanders, amigos, familiares y actores con los que no dejará de trabajar en sus numerosas y escatológicas propuestas.

A inicios de los 70 filma su Trilogía Basura: Pink Flamingo, Female Trouble y  Desesperate Living. 

En los 80 desarrolla un cine más comercial en películas como Polyester, Crybaby, Los asesinatos de mamá o Hairspray. Esta última que se convertirá en un musical de fama en Broadway. Sigue fiel a su línea irreverente y marginal, pero con mejoras en la producción y el elenco. Cuenta, por ejemplo, con Melanie Griffith, Johnny Deep, Kathleen Turner y, por supuesto, DIVINE .

Por sus más de 16 películas es considerado el Rey del Mal Gusto y su cine se deleita presentado la cara B de la sociedad, sin tabúes ni contenciones estéticas con el propósito de excavar hacia lo más bajo y oscuro posible,  movido por un afán de libertad comprometida e irreverente.


PECKER 1998

En esta cinta trepidante el protagonista fotografía de una manera compulsiva todo lo que observa en su día a día: familia, amigos, novia, antros, supermercados…Por casualidad es descubierto por una experta en arte y le propone exponer sus fotografía en los ambientes mas burgueses  y snobs de NY con gran éxito lo que origina una serie de desajustes emocionales en su familia y allegados. Esto le permitirá reconsiderar el efecto nada ingenuo del mercado y el éxito en la vida de las personas. 


Sevilla, 15/12/21

Grupo Cine y Fotografía del Colectivo Fotográfico Pumarejo

viernes, 24 de diciembre de 2021

Crónica sobre la conferencia “La mirada que encuadra” de Stefania Scamardi. Casa Grande del Pumarejo.13/12/2001 (Belén Jiménez)





En 2001 llega Stefania a Sevilla con una pasión recién estrenada: La fotografía. En 2007 está en el Polígono Sur haciendo bodegones, buscando fragmentos de intimidad en una chabola, dibujando con la luz de la cocina. Mostrando cómo se habita la pobreza cómo se hace un hogar con un precioso contraluz en las cortinas. Cómo salta la belleza en las paredes rotas. De todos éste me ha parecido su trabajo más hermoso. 

Stefania cuenta historias, le gusta contar, pone títulos y se apoya en la palabra. Pero esta historia está muy bien contada. Sin palabras. Sobre Lole  está todo dicho en una fotografía: aguja y palmas, trabajo y arte.

Cuenta historias también sobre su tierra y vuelve a apoyarse en la palabra. Teme no ser comprendida cuando muestra un kiosco de prensa cerrado y un hombre escondido en la luz, cobarde. Pero la mancha oscura del kiosco que ocupa casi toda la fotografía y esa luz como un cuchillo dirigiendo la mirada, dicen. Deberíamos haber visto su trabajo en Sicilia cerrado, el libro, (es verdad que no se veía bien tan pequeño) porque la colección de fotografías es muy heterogénea, desigual y la vimos demasiado rápido. Seguro que los proverbios y refranes le dan una unidad que de otra forma no tiene.


En 2008, cuando acababa de realizarlos, tenía proyectos encargados con la administración para varios años. La crisis de los llevo por delante. Es triste en el caso de Stefania porque la mirada del extranjero, la mirada del bárbaro que dicen los poetas, nos conviene. Es triste siempre que los jóvenes no tenga el apoyo que precisan y es triste que siempre que falta dinero se piense en robarle a la cultura. 


Mientras tanto Stefania se reinventa, resiliencia, el tema le interesa. Las margaritas entre las chabolas de los inmigrantes de la fresa. La margarita fuerte y resistente que sigue su viaje entre fragmentos y en busca de historias, por eso, seguramente, recala en el retrato. 


Una visita a las chabolas de Huelva es su trabajo más reciente. Donde más poética su obra, en el fragmento, en busca del hogar, cuando lo encuentra construido entre cartones. Habitar la miseria. Bodegones de nuevo, luz escasa dibujando. 

Qué hacer con fotos cómo estas, se pregunta Stefania. ¿Qué hacer ante el dolor de los demás? Pregunta antigua que descubre una pregunta que es nueva, ¿qué hacer ahora cuando las fotografías ya no tienen el valor de la denuncia, cuando todos saben y todos callan?

Gusta escucharla hablar sobre su obra. Gusta oírla contar sus dudas, lo mismo de un encuadre (hace mal porque tiene muy buen ojo), que de sus intenciones. Ese es el camino del artista. Nos ha dicho que es más artista que fotógrafa y así es, porque así ocurre cuando acude la poesía. llegó abierta y generosa. Y nos conmovió a todos. 

De esa conmoción surgió la idea de “La reseña colectiva” 

Aprender a decir es de lo más interesante y la fotografía, lo que tiene, sobre todo, es una conversación. 

Agradecemos la presencia de Stefanía a nuestra compañera Nora y a nuestro compañero Paco, la presencia del monitor.

[Texto: Belén Jiménez; Fotografía de Stefanía Scamardi: Francis Fernández]

[Fotografías de la obra de Stefanía Scamardi de su web: https://www.scamardi.org/ ]

La reseña colectiva.

Paco Aragon:  "Con sencillez, sin caer en la humildad, Stefanía ha compartido su recorrido artístico con nosotros, una trayectoria llena de dudas, de decisiones, llevada por la intuición y el convencimiento de que el camino elegido era el que ella quería. Fruto de todo eso, son las fotografías que nos ha mostrado, un abanico de imágenes que merece la pena ver y rever, por que tras ellas se encuentra un ojo fotográfico y la mayoría de las veces poético. Gracias Stefanía Scamardi."

Silvia Villena: "Unas fotografías muy interesantes, con  propuestas muy diversas. Me ha gustado mucho conocer su trabajo y conocerla a ella.

Fotografía para sentir, sería la mejor manera que tendría para definir el trabajo que Stefanía Scamardi presentó ayer. Emoción sin estridencias y con autenticidad. La búsqueda del por qué tenemos necesidad de fotografiar y para qué lo hacemos. Una exposición de fotos e ideas con una cierta desorganización y con belleza. Una mirada más antropológica que fotoperiodística."

Nora Casalanga: "Stefania Scamardi de Messina al Pumarejo. 

Esta arquitecta graduada en la Universidad de Venecia lleva muchos años afincada en Sevilla, tras dejar su ciudad natal, Messina, en Sicilia. Se define como una artista y la fotografía es parte importante de la andadura que la ha traído a Sevilla, dejando muchas imágenes que retratan lo cotidiano, que  buscan el mensaje primero, lo que sugiere el momento y luego vendrá la parte técnica. Sus fotografías del Polígono Sur, los asentamientos en Huelva destacan su trabajo como fotoperiodista, para luego pasar a una parte más íntima donde a través de los retratos se revela su faceta más artística. Desde hace años está vinculada a la lucha por la rehabilitación de la Casa Pumarejo."

viernes, 10 de diciembre de 2021

Ciclo Fotografía y Cine: visionado, y posterior coloquio, del film "PECKER". Casa Grande del Pumarejo. 15 de diciembre de 2021 a las 19:30


 

Dentro de las actividades del Colectivo Fotográfico Pumarejo, el próximo miercoles 15, se visionará la película "Pecker" (1998) escrita y dirigida por John Waters, que narra el ascenso a la fama y la fortuna potencial de un fotógrafo en ciernes, interpretado por Edward Furlong.

Charla-coloquio con Stefanía Scamardi: "La mirada que encuadra. Fotografía, patrimonio y ciudadanía". Casa Grande del Pumarejo. 13 de diciembre de 2021 a las 19:00


 Stefania Scamardi Fortuna

Messina - Italia - 1979

Arquitecta, artista y profesional especializada en patrimonio. 

Licenciada en Arquitectura en la Universidad de Venecia (IUAV. 2004), en el 2010 obtiene el master en Arquitectura y Patrimonio Histórico de la Universidad de Sevilla y el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).

Premiada a nivel europeo, desde el 2005 colabora entre España, Italia, Marruecos e Inglaterra con las administraciones públicas y las universidades, llevando a cabo proyectos fotográficos y editoriales de sensibilización y educación al estudio y transformación del territorio y del hábitat en el ámbito de la cooperación internacional y local.

Desde 2009, también se encarga de Retratos & Amor Propio, sesiones fotográficas vinculadas al crecimiento personal y al desarrollo de nuevas herramientas de comunicación y cuidado, vinculadas a la construcción de la identidad personal.

El enfoque común a sus proyectos y a los agentes colaboradores, que se van integrando en ellos, es el interés para las formas de habitar y el bien-estar del ser humano.

Combinando la fotografía con poesía y artes plásticas su obra contempla el arte como herramienta de análisis y dinamización patrimonial, creando espacios de encuentros donde crece la masa crítica vecinal, migran y aterrizan experiencias de aprendizaje, integración y comunicación social.

jueves, 2 de diciembre de 2021

Sinopsis de la charla sobre fotografía de viajes de Pedro J. Saavedra, "Distancia e incertidumbre. Experiencias de viajes a través de la fotografía y el vídeo" (22/11/2021)




¿Por qué viajar?

Porque ciudades, mares y desiertos están ahí y están ahí para verlos con los propios ojos. 

Porque el viajero despojado, olvidado de sí mismo, pasea por el mundo un alma alegre.

La mirada limpia del viajero en vídeos hechos sin un plan previo. Vídeos que no buscan, que ven a golpes de azar, deprisa, mientras se anda el camino. Videos que ya se montarán cuidadosamente a la vuelta, en casa, cuando el viaje es ya memoria y es el tiempo de mostrar. 

En la Ashura, en Irán, en el año 2016 ya no hay sangre ni castigos. No los ve el viajero que no los busca. El que visita, el viajero de la mirada limpia, ve emoción, eso sí, en una fiesta que no le parece tan diferente de la Semana Santa en Sevilla. Los jóvenes llevan sobre sus hombros un sencillo armazón construido con troncos sobre el que la Palma se balancea recorriendo las calles de la ciudad de Yazd, o portan una extraña construcción piramidal de espejos y cristales. En grupos, los hombres levantan las palmas y se golpean con las manos cruzadas en el pecho. Una fiesta de hombres, pienso, como lo era la nuestra no hace tanto. Más austera. Solo ropas oscuras, sin más música que un único canto de alabanza repetido en los corros. 

Se conmemora el asesinato de Husein, el que, según los chiitas, debería haber sido el sucesor de Mahoma, en la ciudad de Kerbala. 

Algunas fotografías de la ciudad, las torres de vientos, ingeniosos inventos que refrescaban las casas señoriales, dos mujeres cubiertas de espaldas, contemplando. Otras que no puedo recordar. Se vieron demasiado deprisa quizá o la competencia con el vídeo las empequeñeció. 

Luego en 2017 las calles palestinas en tiempos de intifada y la memoria enloquecida de la cárcel de Khiam en el Líbano. Un mediterráneo hermano sometido a un sufrimiento despiadado. 

Y acabamos el periplo en 2019, en Irak, en la peregrinación de Arbain. Allí lo encontramos , uno más entre los otros, confundido, recorriendo a pie 80 kilómetros hasta entrar en la ciudad de Kerbala y en su mezquita de colores. Compartiendo el pan con 22 millones de personas, peregrinos de todas las edades, chiitas de todo el mundo que conmemoran la muerte de Husein en una enorme fiesta comunitaria donde todo es para todos y donde no hay más orden que el que los peregrinos se dan.

Agradecidos, esperamos ver pronto el trabajo fotográfico que realiza aquí, mientras prepara el próximo viaje, donde mira la huella que deja la acción del hombre en el territorio: Criadores de caballos en la periferia de Sevilla. Isla Mayor, entre la tierra y el agua.

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https://www.instagram.com/pedro_j_saavedra/

[Texto: Belén Jiménez; Fotografía: Javier de la Cruz] 


Silvia Villena : DESDE LO INMÓVIL