martes, 12 de diciembre de 2023

ARLÉS 2023 Les Rencontres de la Photographie. Texto y fotografías PACO ARAGÓN




Arlés es una ciudad encantadora.  Pasear por sus barrios en la mañana, cuando comienzan abrirse les boulangeries y el olor a pan recién hecho trasmina sus calles  es una experiencia amorosa. Visitar a lo largo del día sus Arenas, Los Criptopórticos, Las Termas de Constantino  te prenda de mundología. Ver la puesta de sol desde Quai de la Roquette, te erotiza el resto de la noche.






Este año, 2023, he vuelto a Les Rencontres de Arlés, un acontecimiento esperado por todos los aficionados a la fotografía, como agua de mayo, por lo menos en lo que a mí respecta. Cuatro días de recorrer galerías de arte, museos, iglesias desacralizadas, fundaciones, parques y calles para empaparme de este oficio. La fotografía está en todas partes, omnisciente y protagonista principal.






Un paseo que se hace cómodo pues como ciudad es pequeña y puede recorrerse todas las exposiciones a pie, sin necesidad de vehículo, salvo la muestra de la Abadía de Montmajour que se encuentra a 5 kilómetros del centro de Arlés y de obligatoria visita por su monumentalidad.




La propuesta de este año post COVIT, ya sin ninguna restricción, ha sido una edición muy ecléctica, concebida como una deambulación por un planeta en crisis. Las fotografías presentes en esta cita han sido ecos de un estado de conciencia de nuestra sociedad actual que afronta un futuro convulso y nada claro. La cuestión del medio ambiente atraviesa sin sorpresa varias exposiciones. También ha estado muy presente el activismo feminista por temática y cantidad.


Agnes Varda “Le point – Courted” des photogrphie au film


Hay una mirada nueva y positiva sobre los archivos analógicos encontrados en desvanes, mercadillos o maletas olvidadas. Se palpa una transversalidad de ideas diferentes entre las escenas íntimas y mundanas, como es el caso de los retratos, cada vez más despojados de lo individual para registrar en una mirada las sacudidas del mundo.

El aspecto sociológico ha primado sobre el psicológico. Y no podía faltar en esta amalgama temática el distópico porvenir que se avecina con las nuevas tecnologías digitales, muy presente también en esta edición de 2023.

De entre todas las propuestas resaltaré las que más me han interesado.




“Constelación” de Diane Arbus.

La Fundación Luma celebró el centenario de esta inmensa fotógrafa americana, con la puesta en escena de 455 retratos, expuestos en un enorme espacio a modo de constelación.

Cautivador y brutal el montaje, como sus retratos.



Diane Arbus nos legó una de las obras de arte más intrigante del siglo XX. Compuesta de imágenes representada de forma frontal de niños y adultos, personajes marginales o celebridades. La mayoría de las fotos muy conocidas en el imaginario colectivo y algunas inéditas. Todas han sido tratadas y positivadas durante treinta años por el fotógrafo Neil Selkir.


Saul Leiter. “Assemblages”Palais de L´Archeveque.

Pintor y fotógrafo a la vez, Saul Leiter prefirió trabajar siempre en la sombra. Con esta exposición, Arlés arroja luz sobre una obra poética inclasificable de este discreto artista.

Siluetas fantasmales desenfocadas por la lluvia y la bruma. Reflejos de personajes en los escaparates, fotografías callejeras y nocturnos deformados por una paleta de color de una increíble modernidad.  “Sus fotografías desprende un magnetismo innegable, son haikus visuales.” Sentencia Anne Morín comisaria de la exposición.

 Durante mucho tiempo permaneció en segundo plano, un anonimato voluntario, hasta ser redescubierto en 1993 por el galerista Howard Greenberg.

Saul Leiter falleció en 2013.


Saul Leiter


Eveningside 2012 – 2922.  Gregory Crewdson

Parc des Atelier. La Mecanique Generale


Gregory Crewdson

Primera gran retrospectiva en Francia de Gregory Crewdson que han inundado con sus fotos la sala principal de La Mecánica General, uno de los tres lugares que compone el Parc de Ateliers junto con les Forges y La Tour Luma.






Este artista se considera más director de cine que fotógrafo, su obra está compuesta por verdaderos instantes fotográficos. La muestra “Evening side” nos sumerge en esas películas apocalípticas y distópicas de  atmósfera zombi y calles desiertas, siluetas fantasmagóricas puestas en escena con precisión de entomólogo. Gregory Crewdson forma parte de ese grupo de fotógrafos que el aficionado ama u odia, como en sus días ocurriera con David Hamilton, ¿Quién se acuerda de él y de sus “Bilitis”? El tiempo pone en su sitio cada cosa y cada personaje, porque la vida también es una película.




Croisiere. Dolorés Marat

Sus comienzos en la fotografía fueron como aprendiz con un de fotógrafo de barrio, eran los años 60.  Con 25 años trabaja para los laboratorios de la revista L’Oreal como operaria para las impresiones fotográficas. En su tiempo libre hace foto de calle. Desde los 80 es una habitual de Los rencontré de Arlés, pero tiene que esperar los años 90 para que su arte comience a ser reconocido. Sus imágenes dan la impresión de estar tomadas instintivamente y  con precipitación, su estilo, me recuerda al Bernard Plossu más desenfocado, con la paleta de color de Sarah Moon. Una obra poblada de enigmas y ambientes extraños. Sus fotos, imprimidas con el proceso  Fresson, tienen un cromatismo que seduce por lo raro de la propuesta.




En los últimos años se le está dando valor y reconocimiento a los hallazgos de negativos encontrados en antiguos estudios fotográficos, en mercadillos de pulgas, en maletas olvidadas o en desvanes familiares. En muchos de estos descubrimientos la autoría permanece anónima, en otros, tienen nombre y una vida que contar. En Arlés 2023, un año más, se apuesta por estas obras y artistas del pasado analógico y las recupera dedicándoles varias muestras, es el caso de la retrospectiva que se le dedica a Jacques Leonard, en el museo Reattu, o las exposiciones “Ne m´oublie pas” de Studio Rex, en la Croisiere,   “Casa  Susana” en el espacio Van Gogh  “Entre nos murs, Teheran 1956 – 2014”, también en la Croisiere.  Todo un género fotográfico que no cesa de crecer.





L´sprit Nomada” Jacques Leonard. Museo Reattu.


Jacques Leonard


Todo un descubrimiento. Este fotógrafo tuvo una vida, como mínimo, interesante. Francés de nacimiento, de madre paya y padre gitano, se instaló en Barcelona en el año 1952 donde se enamoró de Rosario Amaya, una gitana del barrio de Somorrostro que trabajaba como modelo de artistas.  Así fue como, Léonard no solo recuperó parte de sus propios orígenes, sino que pasó a documentar, entre principios de los años 50 y mediados de los 70, el modo de vida y la cultura del pueblo gitano, de una forma absolutamente incomparable. Dicho trabajo nunca fue publicado y permaneció en el olvido. Con su muerte en 1994, sus hijos descubren en el desván de la casa todos sus negativos, un legado fotográfico histórico que pusieron en manos de especialistas.
En 2019, fruto de una exhaustiva labor de inventariado, catalogación y digitalización de casi 18.000 negativos, gracias al apoyo del Archivo Fotográfico de Barcelona, de los hijos de Léonard y de Photographic Social Visión comienza a darse visibilidad a su obra y a recibir el merecido reconocimiento.
El trabajo expuesto en el museo Reattu es la primera retrospectiva que se hace de este fotógrafo, se compone de 150 fotografías que Jacques Leonard hizo entre los años 50 y 1972, de los barrios gitanos de Barcelona y sus gentes, donde se puede apreciar la transformación de la ciudad en paralelo a la de la comunidad gitana. Un documento histórico y etnográfico atravesado por una inspiración muy humanista.

SILLAS. Fotonovela de una Silla en 10 imágenes. Javier de la Cruz

Descubrió que había una tercera

Que la hizo invisible

Cuéntame si lo ves

Son demasiados años esperando que vuelva

Eligió el poder

Engordó y se hizo violento

Fue un planchazo

Que la dejó destrozada y en la mierda

La pandilla vino a por ella

Fueron a la playa y ahora disfruta mirando el mar

sábado, 9 de diciembre de 2023

COLECTIVA: SILLAS







Elena Torres.


Paco Aragón. Cine Negro


Paco Aragón.


Javier de la Cruz. Estado emocional


Javier de la Cruz. Seguimos cayendo (de la COP21 a la COP28) 


Esther Cillero. Cansancio


Esther Cillero. Descanso


Silvia Villena. 


Silvia Villena.


Silvia Villena. 3 sillas


Soledad Mellado. La silla del hortelano 1

Soledad Mellado. La silla del hortelano 2

Soledad Mellado. La silla del hortelano 3

 Belén Jiménez. SILLA descansa mirando el agua

Belén Jiménez. Silla levita al mirar los cielos pintados por Carmen Laffón

Teresa García Azcárate

Anverso. Teresa García Azcárate

Reverso. Teresa García Azcárate



martes, 31 de octubre de 2023

SE BUSCA LA FOTOTECA HISPALENSE (Belén Jiménez)

Miguel Angel Yáñez Polo. Autorretrato. Fotomontaje. Sin fecha conocida

Miguel Angel Yáñez Polo está aquí como creador, conservador, y, aunque no lo dice  su página como propietario, sus herederos al menos lo son, de la Fototeca Hispalense. Está como estudioso de la historia de la fotografía, disciplina que inaugura en Sevilla y como autor de los libros en los que rastreamos las huellas de nuestra interesante heroína, nuestra vecina, fotógrafa que vivió en la la calle Feria entre 1915 y 1936, Francisca García Rodríguez, la “tía Paquita”, cuyo mundo y cuya historia queremos recuperar en estas entradas, un poco desordenadas, que mes a mes vamos compartiendo con vosotros.

No sé cuando empezó en Yañez Polo el deseo de coleccionar fotografía antigua, si heredó de su padre la afición o si fue el descubrimiento de un chaval inquieto que desde los 19 años había querido ser fotógrafo. Tenia 35 cuando pensó un futuro mejor, más culto, más libre, más interesante para la fotografía en Andalucía, cuando creó en torno a un manifiesto hecho público en Cádiz en 1975, el grupo F8. Jose Manuel Holgado era su mejor amigo y Miguel B. Márquez, Justo Ramos, Fernando Manso, Encarnación León, Toti Camacho y Felipe Sevilla, fueron con ellos miembros fundadores.

 



Ahí lo tenéis en una foto gamberrosurrealista. Es el primero a la izquierda, creo, con varios de los miembros del grupo F8. Míguel Angel Yáñez Polo es el líder del grupo y, por lo que vamos sabiendo, su miembro más brillante y más destacado. 

En 1975 expone con sus compañeros por primera vez en Cadiz y siguen exponiendo juntos hasta 1984, el grupo cada vez más mermado. Sólo Holgado, Bobo Márquez y él en la última que encuentro. Mientras, Yáñez Polo expone en solitario en galerías y museos importantes hasta 1992 y tiene un curriculum bastante largo que podéis encontrar en su página web. Fue uno de los más reconocidos fotomontadores de la época, a la altura de los mejores. Así se le considera y así lo consideré yo en cuanto vi sus obras. Os pongo la dirección de su página web en notas para que las veáis, yo selecciono más abajo algunas, las que más me gustan. 

La vie fuyant. Sevilla 1988



¿Era ya médico internista, estaba ya casado con Toti, tenía ya hijos? 



Además de hacer montaje fotográfico intervenía las imágenes con reveladores en un proceso que, según hemos sabido, era de su invención, de forma que cada una de sus obras era una pieza única. Supimos también que una inundación deterioró una parte sustancial de su obra que se hallaba en el chalet en el que vivió con Toti Camacho, compañera fotógrafa y madre de sus hijos y que alberga en la actualidad la fototeca Hispalense.


Apuntes subconscientes 1

Sus estudios sobre la historia de la fotografía en Sevilla empiezan en esta misma época.1976 es una fecha probable porque en el curso 1977-1978 creó el Seminario de Historia de la Fotografía Sevillana que se reunió durante unos años en el Ateneo. Podríamos decir sin exagerar, que fue el creador de la disciplina en Andalucía, que antes de él no se había hecho ningún trabajo riguroso, prácticamente nada con pretensiones teóricas y que crea un obra notable sobre la historia de la fotografía de nuestra ciudad. 

La Fototeca Hispalense que empezó a nacer entonces contiene más de 100.000 fotografías,  de las cuales más de 50.0000 están documentadas y muchas pertenecen a los más grandes fotógrafos de la ciudad. Dijo la prensa cuando se publicó el libro la Sevilla Recuperada  (N) que 4000 familias habían colaborado en la creación de la colección. Nos chocó la cifra al leerla . 4.000 familias. Cuatro mil días, cuatro mil puertas abiertas, cuatro mil señoras o señores con la caja de lata entre las manos. La tarea nos resultaba increíble. Pensamos que siendo como eran muchas de ellas colecciones familiares el grueso de la colección serían las copias, aunque luego supimos que también compró y cambió mucho y que la Fototeca recibió muchas donaciones. No debió trabajar solo. 

De esos años de juventud son muchas de las grabaciones que andamos buscando, porque Miguel Angel Yáñez Polo, que era moderno y práctico y que seguramente no podía abarcar todo lo que llevaba entre manos, recurrió a las grabaciones para conservar, de viva voz, una memoria que se perdía, un material precioso que le serviría en el futuro para completar esa Historia General de la Fotografía en Sevilla que es su mayor obra. Grabó conversaciones sobre todo lo que le pareció interesante, habló con todos los que sabían algo del mundo de la fotografía en la ciudad. Se trata de un material con un enorme valor histórico que nos interesa muy especialmente, porque una de las grabaciones, la que registra su conversación con Ruiz Alcaína realizada el día 8 de agosto de 1978 trata sobre la tía Paquita. 


" Era ella, en el mejor sentido de la palabra, una cachondona buena. Metidita en carnes, bajita, siempre vestida de negro, la gente decía que era viuda de un fotógrafo de un pueblo de la sierra. No sé. Le gustaa un poquito el piripi y, creo, que nunca tuvo hijos. Desde luego su aspecto no era muy para gabinete de retratos. siempre tenía un moño con gitanillas. La conocí sobre 1916 cuando yo estaba con Perez Romero en la Rioja pero iba mucho todavía por el ambiente del pobre Medina. Créame si le digo que era la mujer que más se reía del mundo. Ella misma se jaleaba y había que verla bailoteando y tocando las palmas. No lo hacía tan mal"

 

Y como Paquita vivía en el ámbito del Medina fotógrafo sandunguero de la generación anterior que vivía frente por frente y que juntaba en su estudio la fiesta flamenca/fotográfica a la que según parece Paquita era tan aficionada, también nos interesaría muchísimo oír la grabación  que recoge su conversación con Ruiz Alcaina sobre Medina y sus fiestas. Y según vamos leyendo y encontrando relaciones, ya sabéis, el deseo de saber se multiplica. 

Yañez había querido que la suya fuera una colección que reflejara la historia, la memoria del tiempo que se fue en la ciudad, en sus gentes. Eso tiene para nosotros un gran valor porque muchas de las obras de la Fototeca llegaron allí, para ser cuidadas e investigadas, no por pertenecer a los grandes autores que regentaban los mejores estudios de la ciudad, sino por mostrar lo popular en las calles más vivas, en los mercados, en las ferias... por eso la Fototeca Hispalense contiene una gran cantidad de anónimos. Y ya sabemos que los anónimos muchas veces son obras de mujeres. En la Fototeca Hispalense esperamos encontrar más fotografías de tía Paquita. De hecho, la única foto suya conocemos forma parte de la colección.

 
























Silvia Villena : DESDE LO INMÓVIL